miércoles, 26 de agosto de 2015

ROTOTOM SUNSPLASH 2015: VALORACIÓN FINAL


Un año más el Rototom Sunsplash baja el telón y se despide hasta el próximo verano tras vivir una edición especial, con cierto sabor agridulce por la polémica en la que se ha visto envuelto el festival pero con la convicción de que finalmente la música ha resultado ganadora del combate entre unos y otros.

Desde Roots Reality Culture hemos seguido atentamente la polémica surgida a raíz de la contratación del artista estadounidense Matisyahu, pero no nos hemos pronunciado hasta el momento con el fin de hacer una valoración más pausada y reflexiva, y la haremos al final del artículo porque creemos que durante los ocho días de festival han pasado cosas mucho más importantes y positivas que la actuación de Matisyahu.

La edición número 22 del Rototom Sunsplash también será recordada por presentar uno de los carteles más variados en cuanto a estilos musicales, saliéndose en muchas ocasiones del reggae para acercarse a la electrónica o el rock, pero también pasará a la historia por albergar una de las primeras actuaciones de una leyenda como Super Cat, al que vimos a un gran nivel, al igual que los conciertos de artistas como Jah CureBunny Wailer, Barrington Levy, Capleton, Cham, o las grandes noches vividas en espacios como Dub Academy, Dancehall o Ska Club.

Otras actuaciones que nos dejaron un buen sabor de boca fueron las de Clinton Fearon o la de Protoje, mientras que esperábamos algo más de las representaciones de Shuga, que quizá por su juventud y su falta de repertorio propio abusó de las versiones; o Popcaan, que demostró mucha energía pero le faltó algo de pausa. También asistimos con curiosidad al concierto de uno de los cabezas de cartel de este año, Major Lazer. Un espectáculo audiovisual nunca visto antes en el Rototom, con pantallas instaladas en el escenario proyectando imágenes diseñadas para esta actuación, mucho humo, confeti... Todo muy bonito, pero en el aspecto musical creemos que no sorprendieron a nadie (quizás tampoco lo pretendían). Su género es la electrónica, pero algunos "ilusos" pensábamos que debido a su versatilidad, se podrían haber amoldado un poco al estilo del festival y no iban a hacer lo mismo que en sus shows habituales, algo que no sucedió.


La representación jamaicana en esta edición no ha sido una de las más extensas, ya que el Rototom presentaba muchas novedades en su programación, con la inclusión de artistas emergentes llegados de diferentes partes del mundo presentando su música, desconocida para la gran mayoría, en el Main Stage. Entre esas apuestas del Rototom destacamos varias actuaciones que nos sorprendieron por su calidad y energía como la cantante británica Hollie Cook (un pajarito nos chivó que al control de la mesa de sonido estaba Mad Professor, que actuaba esa noche en Dub Academy), la banda francesa Naâman, o el colectivo africano Sierra Leone's Refugee All Stars... Mientras que otros conciertos nos parecieron más fríos como los de Kiril Dzajkovski desde Macedonia, Katchafire desde Nueva Zelanda o la joven banda jamaicana Uprising Roots, que a pesar de su calidad pierden un poco de fuerza en directo al no contar con un solista ya que el líder vocal de la banda es el batería.

Más luces que sombras en el Main Stage en la edición de este año, en la que quizás el público ha echado en falta una mayor representación de artistas jamaicanos sobre el escenario principal, con noches como la del jueves 20 en la que todas las actuaciones fueron de bandas o artistas europeos (no queremos decir que esto sea negativo, pero es algo que no se había visto en ediciones anteriores).

Por otro lado, espacios como Dub Academy y Dancehall han seguido creciendo y este año han albergado noches memorables que hacían olvidar el sabor agridulce del Main Stage. Los amantes del Dub y los sonidos digitales tienen un templo en Dub Academy, cada año presentan un line-up con propuestas interesantes, y es el espacio del festival donde los artistas actúan con "mayor libertad", dándose colaboraciones inesperadas o apariciones de artistas del Main Stage como Cham este año o Kabaka Pyramid y Jesse Royal el año pasado. La importancia que han adquirido los cantantes en este espacio ha sido fundamental para atraer a más público, y este año hemos visto una gran presencia de artistas nacionales como Lasai, Yeyo Perez o Sr Wilson, que cantó prácticamente todos los días del festival demostrando un nivel altísimo. Allí cada canción se convierte en un pull-up obligatorio en parte gracias al sonido demoledor del sound system de los franceses Black Board Jungle, que un año más sonorizaron este espacio del Rototom.



El espacio dedicado al Dancehall quizás es el que más ha crecido este año, con un horario mucho más amplio que en otras ediciones, en las que había que esperar hasta las 2 o 3 de la madrugada para que comenzara la actividad en este escenario. En la edición de 2015 el Dancehall comenzaba a sonar a las 22:00 con una masterclass de baile a cargo de Unity Sound y la crew de dancers del Rototom que servía de aperitivo perfecto para lo que venía el resto de la noche. Vivimos grandes sesiones de sound systems europeos como I-Shence, Warrior Sound o los residentes Heavy Hammer; representación jamaicana con Black Chiney, Coppershot, Sound Trooper y Freddie Krueger (que se quedó toda la semana como encargado de la música entre los conciertos del Main Stage). Y quizás la gran novedad de este año es que se han vuelto a incluir shows de cantantes en este espacio, algo que se había echado de menos en los últimos años. Este año pudimos ver a un veterano del dancehall como Cutty Ranks, una referencia actual como Gappy Ranks, o artistas europeos y nacionales como Attila, Lasai o Yeyo Perez.

Otros escenarios del festival como Showcase o Ska Club también vivieron grandes actuaciones este año. En el espacio Showcase destacamos las actuaciones de la alemana Sara Lugo, los jóvenes jamaicanos Exile Di Brave y Kazam Davis y los representantes canarios Picaretas Reggae; mientras que en el Ska Club pudimos retroceder en el tiempo con la sesión que nos regaló el legendario Bunny "Striker" Lee sentado en su silla mientras hacía girar los vinilos sacados de su cofre del tesoro.

Además de toda la música que puedas digerir, el Rototom va mucho más allá y un año más han propuesto un total de 75 charlas entre el Foro Social y el Reggae University, donde asistimos a la presencian del documental "Revival" (VER AQUÍ) realizado por nuestros compañeros de ACR; o conferencias con artistas como Super CatBunny Wailer entre muchos otros. Más de 60 actividades diarias entre los espacios Mágico Mondo, Simposio Artístico, African Village (donde un año más estuvieron los Hermanos Thioune, artistas residentes en Gran Canaria), Sunbeach, Vivir La Energía, Rototom Circus... Con un público formado por más de 250.000 personas llegadas de 73 países diferentes representando a los 5 continentes.

Como dijimos al principio del artículo, esta edición ha sido especial por la polémica surgida a raíz de la campaña de boicot de la plataforma BDS en contra del artista Matisyahu, acusado de sionista por varias declaraciones polémicas realizadas en relación al conflicto de Israel y Palestina. No vamos a volver a contar todo lo sucedido ya que las personas interesadas han tenido el tiempo suficiente para informarse al respecto y sacar su propia conclusión. En Roots Reality Culture no tratamos de convencer ni adoctrinar a nadie en ningún momento, pero creemos totalmente desproporcionado acusar al Rototom Sunsplash de racismo, con una campaña de desprestigio que en muchas ocasiones ha rozado el surrealismo. Al mismo tiempo que decimos esto, también pensamos que el festival ha cometido varios errores a la hora de gestionar el conflicto, viéndose "obligados" a rectificar cuando ya habían tomado la decisión de cancelar la actuación del artista, que no se atrevió a matizar varias declaraciones suyas que sin duda crean una controversia un tanto alarmante con el mensaje que transmite en sus canciones y con la filosofía que siempre ha representado el Rototom.

Cuando se acusa a alguien de algo tan grave como es el racismo, hay que investigar en su pasado para asegurarse de dicha acusación. El Rototom Sunsplash lleva 22 años organizando un festival multicultural en Europa, primero en Italia y luego en España, promoviendo valores como la tolerancia, el respeto, la solidaridad, la no-violencia... Todo esto parece sacado de la declaración institucional del propio festival, pero es lo que hemos vivido nosotros en los siete años que hemos estado presentes en el Rototom. También hemos visto fallos, todos cometemos errores y no es fácil gestionar un festival de esta magnitud ni una polémica tan delicada como esta, pero si tenemos una balanza y ponemos a un lado lo sucedido este año y en el otro lado los 22 años de trayectoria del Rototom, las acusaciones pierden mucha fuerza... 

No estamos obviando lo sucedido, pero creemos que antes de insultar y desprestigiar se debe tener conocimiento de causa, saber de lo que se está hablando para poder argumentar, y no caer en el juego de enfrentarnos los unos con los otros porque eso es lo que quieren los de arriba... Puede que nos equivoquemos y que el Festival haya cambiado su filosofía, eso sólo el tiempo lo dirá... Pero en Roots Reality Culture creemos que no es así, y confiamos en ello. 




Texto: Javier Oliver Moreno
Fotos: Alexis Rodríguez & Rototom Photo Crew



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